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LA DICTADURA DEL PROLETARIADO

A raíz de los resultados de la primera vuelta en las elecciones del pasado 27 de mayo, Colombia entra en un estado crítico donde los dos extremos políticos del país se enfrentan en un ring en el más golpeado puede ser el mismo pueblo. La misión de este artículo es realizar un análisis con cada propuesta económica de las dos partes y una posible respuesta del país que queremos proyectar. 

Empecemos. 

Gustavo Petro, quién se rige bajo la promesa de un gran cambio para Colombia, propone dirigir sus esfuerzos a la democracia a la relevancia del proletariado. Se especializó en varias ocasiones a raíz de su educación economista y cuenta con un currículum impecable tras su paso por la alcaldía de Bogotá. Llega con la promesa de un mundo comunista, donde las clases sociales extinguen su presencia en el Estado, así como la sociedad privada. La visión más esperanzadora de este candidato es su lucha con la corrupción, pero más allá, no existen propuestas claras de una economía estable. La solución, a su modo de ver, radica en aumentar impuestos a los terratenientes, cosa que afectaría paulatinamente la inversión en la mano de obra y conllevaría altas tasas de desempleo.

Añade algo más; su propuesta para la economía está en dejar de depender del petróleo y del carbón, reemplazándolo por energías renovables. Su enfoque ambientalista también participa en su lista de tareas asignadas, así como el aumento del impuesto predial rural para beneficiar las tierras que no ejercen ninguna actividad. Los campesinos son su estandarte, mientras que plantea una salud pública como único promotor del mismo, a diferencia de Duque, quién propone una vigilancia mucho más firme a las Entidades Promotoras de Salud (EPS).

El abogado Duque, quién ha sido senador, consultor de la Corporación Andina de Fomento (CAF), y asesor en el Ministerio de Hacienda y ONU, posee la cualidad del manejo de temas económicos, principal problema en Colombia. Defiende la economía naranja, la cual se destaca por la preferencia de la economía creativa y la protección de la cultura. Creció en medio de una familia liberal, lo que no lo hace ajeno a los temas más relevantes de estos partidos. Su carta fue “el que diga Uribe”, que definitivamente no le da un buen aire a su inexperiencia en cargos públicos, y posiblemente sucumbiría a los deseos del personaje más corrupto del país. Colombia, según Duque, necesita una “agenda de desarrollo con propuestas claras”, que sin lugar a dudas da mejores respuestas a la crisis actual del país; entre ellas está la fraternidad entre trabajadores y patronos, lo que se va a dar con la diferenciación en cargas de impuestos de manera que tenga en cuenta el tamaño de las empresas y la disminución de las cargas tributarias a pequeñas y medianas empresas. 

Si usted es un empresario, sabe muy bien que los impuestos son el dilema del crecimiento de su negocio, por lo cual la mano de obra tiende a ser un punto clave dentro de la misma. Al reducirse los impuestos, es notorio un crecimiento en la inversión en la mano de obra, rompecabezas para la minoría y los non-creativos (basado en la definición de emprendimiento como innovación) en una situación de no acabar. 

Los gastos públicos han sido el talón de Aquiles para los gobiernos recientes. La respuesta de Duque a esta problemática va mucho más acorde a lo que el país entero está deseando: no recurrir a los gastos innecesarios. En el caso de Petro, su lucha contra la corrupción es un fuerte, su vía puede conducir a deudas y estancamiento financiero. Si el dinero va a dónde tiene que ir, los impuestos presentarían el detrimento asegurado por este candidato. 

Hablemos del sector privado. Si bien en el año 2016, el Ministerio de las Tecnologías y las Comunicaciones (MinTic) publica que hubo un incremento de 2.823 empresas de la industria, empresas que dependen del emprendimiento  y el libre comercio que rige en el país. Al estar en un mundo globalizado, cabe resaltar la importancia de las empresas de software, contenidos digitales e infraestructura que se dieron entre ese crecimiento empresarial. Las empresas son una de las áreas de mayor crecimiento en la microeconomía aplicada. Tenemos la oportunidad de mejorar la economía a partir del emprendimiento propio, el cual también genera una alta tasa de empleo, al presentar “tareas rutinarias de gestión, relaciones con capitalistas y otras fuentes de financiación externa, desarrollo de productos, mercadotecnia, etcétera. En este sentido, el emprendimiento y la teoría de la empresa (la teoría de algunas empresas al menos) están inextricablemente ligados”, según Nicolai J. Foss y Peter Klein, presentado en la Conferencia de Investigadores Austriacos de 2004. 

La posibilidad de un libre comercio y, por ende, de nuevos productos, tecnología y organizaciones infiere un plus en la sociedad de nuestra actualidad. Las propuestas de Petro están alejadas al crecimiento del emprendedor sin darle una solución realmente efectiva a la problemática planteada. Quizá las propuestas de Petro se pudieron dar en un mundo menos contextualizado al exterior, pero este no es el caso. En el comunismo propuesto por el candidato no existe el mercado de libre comercio, y del mismo lado, cada quién actúa a su conveniencia. Esta ideología no puede darse incluso en los seres más subjetivistas, pero nos encanta la polaridad. 

La pregunta sería: ¿Colombia está preparada para este colapso y crisis económica en pleno Siglo XXI? ¿Queremos avanzar? Que este sea un profundo análisis y la objetividad nos lleve a estar por encima de nuestros deseos individuales.

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LinaVinotinto


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